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El árbol que aprendió a florecer

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  Fecha de creación: 30 05 2026   Por La Narradora de Historias  (se trata de un relato literario basado en una historia real, pero con un personaje ficticio) Arya tenía treinta y ocho años y una costumbre que conservaba desde niña: detenerse a observar el viejo almendro que crecía en el parque cerca de su casa. Lo había visto en todas las estaciones. Desnudo en invierno, lleno de brotes en primavera, fuerte bajo el sol del verano y cubierto de hojas doradas cuando llegaba el otoño. Aquella tarde se quedó contemplándolo en silencio. Entonces comprendió algo que llevaba años intentando explicar con palabras. La vida se parecía mucho a aquel árbol. Nadie nace siendo un árbol fuerte. Primero somos una semilla pequeña y frágil. Necesitamos cuidados, tiempo y paciencia. Después nacen las raíces, invisibles para la mayoría, pero esenciales para sostener todo lo que vendrá después. Más tarde aparece el tronco, resistente, capaz de soportar tormentas. Y finalmente llegan...

La niña que escribía cuentos se ha hecho mayor, pero no ha dejado de escribir

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      Cada 23 de abril las redes se llenan de recomendaciones literarias, listas de libros imprescindibles, frases de autores famosos y personas compartiendo las historias que marcaron sus vidas. Y me parece algo precioso, porque los libros tienen una capacidad muy especial de acompañarnos en momentos concretos, hacernos sentir comprendidas y, muchas veces, cambiar nuestra manera de mirar el mundo. Pero este año quería vivir el Día del Libro desde un lugar mucho más personal. Quería hablar de lo que hay detrás de los libros: las palabras. Y de lo que significa para mí escribir. Durante mucho tiempo me costó llamarme escritora. Sentía que era una palabra demasiado grande para mí. Pensaba que para poder nombrarme así necesitaba haber publicado una novela, vivir de ello o tener algún reconocimiento que validara ese lugar. Como si la pasión por escribir necesitara permiso externo para ser legítima y como si solo merecieran ese nombre quienes habían llegado a una meta visible ...