El árbol que aprendió a florecer
Fecha de creación: 30 05 2026 Por La Narradora de Historias (se trata de un relato literario basado en una historia real, pero con un personaje ficticio) Arya tenía treinta y ocho años y una costumbre que conservaba desde niña: detenerse a observar el viejo almendro que crecía en el parque cerca de su casa. Lo había visto en todas las estaciones. Desnudo en invierno, lleno de brotes en primavera, fuerte bajo el sol del verano y cubierto de hojas doradas cuando llegaba el otoño. Aquella tarde se quedó contemplándolo en silencio. Entonces comprendió algo que llevaba años intentando explicar con palabras. La vida se parecía mucho a aquel árbol. Nadie nace siendo un árbol fuerte. Primero somos una semilla pequeña y frágil. Necesitamos cuidados, tiempo y paciencia. Después nacen las raíces, invisibles para la mayoría, pero esenciales para sostener todo lo que vendrá después. Más tarde aparece el tronco, resistente, capaz de soportar tormentas. Y finalmente llegan...